lunes, 2 de noviembre de 2015

Pregunta de examen

Para el examen propongo esta pregunta:

Currículo: ¿Qué es, para qué sirve y qué tipos hay?

Respuesta: 

Es un conjunto de objetivos, competencias básicas, contenido, métodos pedagógicos y criterios de evaluación de cada una de las enseñanzas. 
Para conseguir un doble objetivo: 
  • Asegurar una formación común.
  • La validez de los títulos en toda España.

Tipos de currículo: 
  1. Abiertos
  2. Cerrados
  3. Formal
  4. Real
  5. Oculto


ORIENTARED

En esta actividad, el profesor nos propone echar un vistazo a esta web http://www.orientared.com/ y comentar alguna de las secciones que contiene.

Comentaré entonces La Acción Tutorial, aprovechando que ya hemos realizado alguna actividad sobre ello para poder profundizar un poco más porque me parece un tema importante.

Para empezar, definen la acción tutorial como una actividad propia del docente que consiste en una atención individualizada a cada alumno en cuanto a sus actitudes, aptitudes, conocimientos e intereses  personales. Así, el propósito de la acción tutorial es integrar la vida del alumno en la escuela y su vida cotidiana fuera del recinto escolar. Es decir, con esta actividad se intenta lograr una educación integral y personalizada.

La tutoría se realiza de forma diferente dependiendo de la etapa educativa en la que se lleve a cabo. En educación infantil y primaria se da especial importancia a la integración social dentro del aula, la adaptación escolar, la relación de la escuela con la familia y detectar problemas de aprendizaje. En cambio, en secundaria, está más enfocada a la orientación de los alumnos respecto a los estudios superiores y el mundo laboral, además de orientarles para la vida fuera de lo educativo teniendo en cuenta los intereses personales y aptitudes que hemos mencionado antes de cada alumno.

En cualquier caso, la tutoría es importante y necesaria en cada etapa educativa y, además, no son completamente diferentes puesto que la tutoría, en cualquier caso es un proceso continuo en el que intervienen todos los agentes educativos, se desarrolla a partir del currículum escolar y fomenta la autoorientación.

Sabiendo todo esto y desde la propia experiencia, creo que la acción tutorial lejos de ser una obligación impuesta, es un proceso de gran importancia si se tiene en cuenta que los alumnos pasan una gran parte de su vida dentro de la escuela, donde su único contacto es con sus compañeros y profesores que se convierten a su vez en sus referentes. La labor de orientación también se debería realizar por parte de las familias y sé que en muchas ocasiones se ve como una responsabilidad solamente propia de las familias pero lo cierto es que, desgraciadamente, esto no siempre se da dentro del núcleo familiar y los alumnos siguen necesitando ese apoyo u orientación en sus años de crecimiento y formación. Por lo tanto, no podemos dejar que toda la responsabilidad recaiga sobre las familias ni abandonar al alumno a su suerte en este aspecto. 

Participación Escolar

En esta entrada discutiremos la participación escolar tanto de alumnos y profesores como padres y madres.

Creo que es un tema importante pues la educación y la escuela incumbe a todas las partes mencionadas pero existe cierto desinterés o desinformación ante esto.

A menudo pensamos que la escuela sólo es asunto de los directivos y otros altos cargos, y que nosotros aquí ni pinchamos ni cortamos. Pero lo cierto es que nuestra participación es importante y se pueden lograr grandes cambios. Por lo tanto, la asistencia de todas las partes, ya sean profesores, alumnos o padres y madres, es necesaria no sólo para defender cada uno sus derechos e intereses frente a los altos cargos sino también para aportar sus perspectivas y así lograr una mayor comprensión y, por lo tanto, una mejor convivencia. Además, incorporar las visiones de estos tres sectores, podrá hacer que el centro sea más productivo y efectivo en cuanto a sus objetivos.

Por otra parte, aunque la participación no sea masiva sino más bien escasa, creo que hay una mayor conciencia ante esto por parte de los profesores y de los padres que por los alumnos. En primer lugar, para los profesores, existe cierto interés en la participación escolar puesto que afecta directamente a su actividad y su entorno laboral y creo que a la gran mayoría le interesa tener un buen ambiente en el trabajo y además que su labor sea apreciada y se tenga en cuenta. En segundo lugar, el interés de los padres residiría en cuestiones económicas además de querer lo mejor para sus hijos en casi el 100% de los casos. Como ya he dicho, esto no significa que exista toda la participación que debería haber por parte de estos dos sectores. Pienso que es necesario llevar a cabo una mayor concienciación sobre esto, quizás aportando más información sobre lo que implica la participación escolar y cómo afecta a todos pero en general haciendo hincapié en los intereses de cada sector porque creo que muchas veces se comete el error de fomentar la participación escolar como algo que sólo beneficia al centro y a sus directivos.

Sin embargo, creo que la participación de los alumnos en la escuela es aún menor que la de los profesores y los padres.  De hecho, creo que si este sector participa en la escuela es por pura obligación, por algo que se les ha impuesto (como la asignación de unos delegados de clase). En el caso de los alumnos veo más o menos claro que, salvo contadas excepciones, ninguno conoce todas las posibilidades que existen de participar en la escuela voluntariamente ni comprenden de qué manera les puede interesar esa participación ni qué beneficios puede tener para ellos. Esto puede ser porque los alumnos no ven la escuela como un lugar donde poder convivir y formarse en el que ellos tienen palabra y responsabilidad sino como una obligación impuesta. La labor de concienciación para que se impliquen en la escuela y participen me parece bastante difícil teniendo en cuenta las razones anteriores y, además, otro factor que es la visión de futuro que tienen los niños y adolescentes. Creo que es muy difícil explicar y hacer ver a niños y adolescentes que lo que hagan en el presente podrá tener efectos y beneficios en el futuro.


En cualquiera de los casos, creo que sería necesaria una mayor información atendiendo a los intereses propios de cada una de las partes que se intenta implicar y, además, promover la participación escolar como algo enriquecedor más que como una obligación y como una actividad productiva y efectiva en la que sus opiniones y aportaciones tienen mucho valor y se tendrán realmente en cuenta. A nadie le gusta emplear su tiempo en algo para nada o no tener voz y ser ignorado. 

Proyecto Educativo

En esta entrada voy a comentar el proyecto educativo del IES Nuñez de Arce, instituto donde cursé el Bachillerato en Valladolid. Me parece que los valores educativos y los objetivos de este centro público están redactados de una forma clara, concisa y coherente, además de ser bastante potenciadores sin dejar de ser firmes en su aplicación. En general estoy de acuerdo con el proyecto educativo de este centro y pienso que lo que se redacta en el documento es fundamental y elemental para todos los centros educativos.

Tal y como dice en la introducción de su sección de Principios del Centro, el IES Nuñez de Arce es “un centro educativo urbano y de titularidad pública, aconfesional, comprometido con los derechos, valores e ideales democráticos recogidos en la Constitución española y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos asumidos por esta en su artículo 10 y por lo tanto, organizara las actividades educativas y de convivencia basándose en los principios de igualdad, solidaridad, tolerancia y pluralidad. Se compromete, asimismo, con el modelo de enseñanza pública, y promoverá la participación en la gestión y en la vida del centro de todos los sectores implicados en esta.” Por lo tanto, son unos principios y valores sociales y comprometidos con el sistema educativo público.

A continuación, en el documento de su proyecto educativo, se enumeran los valores educativos, que son, en resumen:

1) Libertad.
2) Igualdad.
3) Solidaridad, Tolerancia y Respeto.
4) Responsabilidad.
5) Participación democrática.
6) Curiosidad científica, humanística y artística.
7) Esfuerzo y autodisciplina.
8) Respeto y defensa del medio ambiente.
9) Integración.

Por lo tanto, en coherencia con sus principios, han establecido los siguientes objetivos educativos:

1.- El pleno desarrollo de la personalidad del alumno.

2.- La formación en el respeto de los derechos y libertades fundamentales y en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad dentro de los principios democráticos de convivencia.

3.- La adquisición de hábitos intelectuales y técnicas de trabajo, así como de conocimientos científicos, técnicos, humanísticos, históricos y estéticos.

4.- La capacitación para el ejercicio de actividades profesionales.

5.- La preparación para participar activamente en la vida social y cultural.

6.- La formación para la paz, la cooperación y la solidaridad entre los pueblos.

7.- La educación permanente. A tal efecto, preparara a los alumnos para aprender por sí mismos y facilitara a las personas adultas, que opten por los estudios nocturnos, su incorporación a las distintas enseñanzas.

8.- El fomento de las capacidades creativas y del espíritu crítico.

9.- La atención psicopedagógica y orientación educativa y profesional a través del Departamento de Orientación.

10.- La relación con el entorno social, económico y cultural.

11.- La formación en el respeto y defensa del medio ambiente.


12.- Como objetivo final buscamos un tipo de alumno que, tomando conciencia de sí mismo como sujeto activo en el mundo, lúcido y atento a su entorno, consciente de sus propias capacidades y limitaciones impuestas por las circunstancias, pero abierto a las posibilidades de transformación de la realidad como persona libre y responsable y con sentido crítico contribuye a desarrollar en el mismo y en los demás actitudes y hábitos característicos propios de una sociedad democrática y justa.

Los Tutores

Durante la educación secundaria tuve varios tutores, creo recordar que tuve 2 diferentes, uno cada 2 cursos y se llamaban Esther y Raúl respectivamente. Estos tutores eran a la vez profesores de alguna asignatura que cursaba, Esther de Lengua Española y Raúl de Educación Física.  
Tengo un buen recuerdo de ellos pues realmente estaban implicados y comprometidos con los alumnos y atendían con mucho gusto a los padres. Siempre estaban disponibles o hacían lo posible para estarlo tanto para los alumnos como para las familias, incluso concediendo citas fuera del horario lectivo. Además, mostraban gran interés por conocer a los alumnos no sólo académicamente sino personalmente y ayudar en cualquier cuestión necesaria y si algún alumno o el grupo iba mal, se preocupaban bastante, es decir, se tomaban realmente en serio su labor de tutor y nos sentían como responsabilidad suya. 

Personalmente, estos dos tutores que tuve en secundaria, fueron un buen apoyo y motivación para mi durante esos años. Podía consultar con ellos cualquier cuestión fuera o no fuera académica y siempre me guiaron de forma correcta. No solo eso sino que Esther, que fue mi primer tutor (o tutora, para ser más exactos) siguió estando igual de implicada e interesada con algunos alumnos (entre los que me incluyo) a lo largo de toda la secundaria aunque ya no fuera su responsabilidad, podríamos decir que se preocupaba por nosotros como personas más que por alumnos.

También recuerdo que las horas de tutorías eran bien empleadas. En estas horas tratábamos algún problema o conflicto que hubiera surgido entre los alumnos o respecto a los profesores y si no había habido ningún incidente, solíamos debatir sobre cuestiones sociales, políticas, etc., ya que por aquel entonces no teníamos ninguna asignatura de Educación para la Ciudadanía (en parte también porque era un colegio concertado religioso y no existía esa opción al tener Religión y Ética como asignatura obligatoria).  

Sin embargo, mi experiencia con tutores durante el Bachillerato (tanto en este colegio concertado como en el IES público en el que cursé parte del Bachillerato) no fue tan grata. No se contaba con horas de tutoría, no había especial preocupación y compromiso con los alumnos ni con las familias (especialmente en el IES público), y la orientación fue nula o inexistente. A partir de Bachillerato, podría decir que los tutores sólo se preocupaban de los resultados académicos en función de las pruebas de selectividad. Además recuerdo varias amenazas por parte de ellos a causa de mis resultados académicos en algunas asignaturas, sin aportar ninguna solución, ayuda, consejo o motivación ante esos problemas. Por lo tanto, mi experiencia con tutores es bastante variada.

En cuanto a experiencias colaborativas entre los profesores, tan sólo recuerdo la organización de visitas y actividades culturales que varios de ellos organizaban o excursiones de ocio a las que asistían varios profesores como responsables del grupo aunque esto último lo hacían con cierta obligación impuesta por los directivos del centro. 


lunes, 19 de octubre de 2015

Descentralización Educativa

En clase hemos debatido sobre la descentralización educativa sin llegar a ningún consenso pues todo tiene sus ventajas y sus desventajas.

Entre las ventajas de la descentralización está la concesión de una mayor libertad para los centros y los docentes para organizar y llevar a cabo los planes de estudio. En este sentido, la labor educativa quedaría en manos de los profesionales de la enseñanza en vez de estar sujeta a unas leyes y normas creadas por personas ajenas al ámbito educativo. En definitiva, implicaría una mayor libertad en contenidos y menos presión para el profesorado.

Como parte negativa de esta medida, debatíamos, está una de las consecuencias más notables que es la desigualdad de conocimientos que habría entre los iguales, es decir, entre los jóvenes, ya que cada uno recibiría una educación diferente con unos contenidos diferentes. Comentábamos que probablemente los contenidos se enfocaran más a lo autóctono de cada comunidad autónoma, pongo por ejemplo que un niño de Castilla y León  no estudiaría lo mismo en geografía (ni al mismo tiempo) que un niño de Andalucía.  Además de esto, contábamos con la posibilidad de que sugieran desigualdades en cuanto a recursos materiales, dependiendo de los diferentes presupuestos.


Educar en casa:



En mi opinión esta alternativa a la educación convencional tiene también ciertas ventajas y desventajas.

Creo que los beneficios de este tipo de educación afectan tanto a la familia como a los hijos. Para la familia supone cierto ahorro económico porque no tiene la necesidad de pagar matrículas, transporte, ni muchos de los materiales que se exigen en una escuela convencional, además de tener un alto control sobre la educación de sus hijos. Para los hijos supone, claramente, una mayor libertad no sólo en cuestión de horarios sino también en el aprendizaje. Este tipo de educación permite que los jóvenes se centren en las materias que más les gusta o interesa y así desarrollar al máximo sus capacidades. Además, reciben una mayor atención y orientación que en una escuela convencional. En definitiva, es una educación mucho más personalizada y optimizada.


Ahora bien, en la otra cara de la moneda está la exigencia y la necesidad de tener presente a un adulto (o bien alguno de los padres o bien un tutor) preparado para esta labor educativa durante todo el periodo educativo. Por otra parte, creo que el no asistir a ningún tipo de escuela puede suponer un inconveniente a la hora de socializar con los iguales puesto que no tendrían tanto contacto con ellos y además podrían no tener los mismos intereses ni el mismo grado de madurez. Pienso que esto podría ser un problema especialmente durante la adolescencia, ya que durante esta etapa de la vida la interacción con los iguales es sumamente importante.  Por último, mientras el sistema no reconozca este tipo de educación, obtener una titulación o un empleo será una labor difícil.


Un Pulso al Fracaso


Un Pulso al Fracaso es un documental emitido por Documentos TV que muestra una realidad del sistema educativo español como es el fracaso y el abandono escolar, siendo España el segundo país de la UE en fracaso escolar. A menudo, nuestro sistema educativo es incapaz de tratar los casos de adolescentes en una situación socioeconómica complicada. 


En este documental podemos conocer algunos casos personales de jóvenes que han sido derivados a una escuela de segunda oportunidad o módulo formativo. En concreto a los centros de la Fundación Tomillo. En la Fundación Tomillo, tratan de encauzar a estos jóvenes hacia el mundo laboral, es decir, les brinda una oportunidad que el sistema educativo convencional ya había desechado para ellos. Para esta fundación, lo realmente importante es el individuo y las circunstancias que le rodean más allá de los planes de estudios y los contenidos.

Si vemos el documental podemos comprobar que la mayor parte de las funciones docentes que dictan tanto la LOE como la LOMCE en su artículo 91 se cumplen en los centros de la Fundación Tomillo. Para que nadie se despiste, estas son las 12 funciones que se recogen en los dos documentos:

  1. Programación y enseñanza de las áreas.
  2. Evaluación del proceso de e/a.
  3. Tutoría, dirección y orientación y apoyo a los alumnos.
  4. Orientación educativa, académica y profesional.
  5. Atención integral del alumnado.
  6. Promoción, organización y participación en actividades complementarias.
  7. Contribución al clima de respeto, tolerancia…
  8. Informar a las familias sobre proceso e/a. 
  9. Coordinación de las actividades docentes, de gestión y dirección.
  10. Participación en la actividad general de centro.
  11. Participación en planes de evaluación.
  12. Investigación, experimentación y mejora de la enseñanza.

En el documental podemos ver que: los alumnos estudian ciertos contenidos educativos además de aprender algunas profesiones y son evaluados; los alumnos están tutorizados y orientados constantemente, recibiendo una atención íntegra y personalizada; en el centro no sólo se les enseña para que puedan tener un futuro laboral sino que también se les educa para que puedan alcanzar una madurez adulta y para que adquieran unos valores de convivencia básicos; están en contacto con las familias de los alumnos ya que son conscientes de que la familia ejerce una gran influencia tanto en la educación como en el desarrollo de las personas; existe una comunicación y colaboración entre el profesorado del centro, que asiste a reuniones en las que reciben cierta motivación para seguir apostando por estos jóvenes y luchando por una enseñanza mejor.



Respondiendo a las preguntas propuestas por el profesor:

De este documental he aprendido que no hay que dejar de lado a aquellos alumnos que consideramos “problemáticos” o que obtienen malos resultados académicos simplemente porque nos resulte difícil lidiar con esa situación o creamos que son un impedimento para cumplir nuestros objetivos dentro del plazo que las autoridades nos exigen. Estos alumnos también tienen derecho a una educación y a un futuro laboral digno. Debemos tener en cuenta que los alumnos que tenemos delante de nosotros son personas con una vida tanto dentro como fuera de las aulas y del recinto escolar, y que estos alumnos “problemáticos” tan sólo son consecuencia de las circunstancias que les rodean. De hecho, los docentes también somos partícipes de su “fracaso” puesto que nuestra forma de actuar y de dirigirnos hacia estos alumnos, muchas veces, no es la más adecuada. Debemos ser conscientes de la influencia que tenemos, ya no sólo sobre los alumnos, sino sobre todas las personas con las que tratamos y tratar de hacer todo lo que esté a nuestro alcance para reducir la tasa de fracaso escolar o cuando nos encontremos algún caso como el de los jóvenes que aparecen en el documental, ayudarles y orientarles lo máximo posible. No olvidemos que, ante todo, somos educadores.

Con todo esto, me he sentido algo frustrada porque pienso que la situación de estos adolescentes podría haber sido diferente si hubieran recibido una atención y una orientación adecuadas antes de dejar que llegasen al “fracaso”. Por otra parte, me alegra saber que existen centros y servicios como los de la Fundación Tomillo, que tratan de evitar que estos jóvenes sean abandonados a su suerte por el sistema.

Por último, nunca me había planteado la posibilidad de trabajar en un centro así pero la idea no me disgusta. Creo que sería interesante esa experiencia y sería muy gratificante (tanto profesional como personalmente) el poder ayudar a estos chicos y chicas. Creo que ambas partes nos podríamos aportar mucho mutuamente.